Beijing. Segunda parte: El lado oscuro del Jet Lag.
7 06 2007Tras esperar la salida de nuestro vuelo a Bejing durante tres horas eternas en el vetusto aeropuerto internacional de Moscu, salimos en un 767-300 en un vuelo de 7 horas totalmente normal. De nuevo un 10 para Aeroflot en puntualidad.
Lo mejor para evitar el Jet-Lag es acostumbrarse lo antes posible al horario de tu nuevo destino, si vuelas de noche intenta dormir en el avion, y no te eches la siesta bajo ningun concepto, te recuperaras en seguida y el Jet-Lag no causara estragos en tu organismo.
Nada mas llegar a nuestro albergue, hicimos el check-in (10 euros de fianza por la llave), nos duchamos y salimos a comer algo.
Beijing esta contaminadisima, hay una nube densa y perpetua que te impide ver con claridad a mas de 200 metros. A mas de uno le costaba respirar alguna vez, ya que a la polucion se le unia una temperatura bastante alta, aunque con menos humedad de lo esperado. Nuestra primera eperiencia culinaria fue en un Koreano. Si, lo sabemos, no es lo mas comun, pero que conste que tampoco lo sabiamos. Ademas nos encontramos con una camarera muy maja que hablaba ingles decentemente.
Un coreano es un restaurante donde se come a la brasa, en el centro de la mesa se encuentra una especie de hornillo o fogon de ascuas, donde ponen una parrilla y tu te cocinas la comida que has pedido. En nuestro caso una tabla de pescado y marisco, y varios platos de carne de cuyo nombre no puedo acordarme. Tras una comida pantagruelica comida de varios platos, (nos pasamos pidiendo comida) solo nos cobraron 30 euros. La cosa pintaba bien.
Esa misma tarde fuimos a ver el Templo de Cielo, desde el albergue, tomar el autobus 34, pero llegamos cuando el templo ya habia cerrado, los templos de Beijing cierran a las 5 de la tarde. Sin desanimarnos ni mucho menos nos dirigimos al mercado de la perla negra, esta en la misma calle del templo del cielo, justo al final. Es el tipico corte ingles con regateo a vida o muerte, nada mas poner el pie en la planta baja dos vendedoras se abalanzaron sobre las chicas y consiguieron colocarles algo de mercancia. No hay mucho que decir al respecto. Un mercado con falsificaciones casi perfectas, en algunas cosas incluso te encuentras mejoras. El mercado esta dedicado a la electronica, y a las prendas de cuero, zapatos y bolsos.
Hay que ir descansado si quieres comprar sin acabar agotado fisica y psiquicamente, porque aunque no son tan maleducados como los vendedores de paises del norte de Africa, son igual de insistentes. El regateo resulta ser todo un arte, la regla general es empezar a ofrecer la tercera parte del precio que ellos te dicen para acabar acordando un precio ligeramente inferior a la mitad del inicial para cerrar el trato. Si no llegais a un acuerdo, no lo dudeis y daros media vuelta, esta lleno de vendedores con los mismos articulos, ademas hay un 50% de posibilidades de que al daros la vuelta acepten vuestro ultimo precio.
Si no quereis comprar nunca pongais un precio en la calculadora, ya que eso significa que estas realmente interesado en comprar y comenara la batalla.
Tras el templo y con el tiempo justo, fuimos a ver un estrepitoso espectaculo de opera china de una hora de duracion. Para mi lo mejor fue el teatro, realmente vistoso, y la ultima parte que combinaba danza con acrobacias, pero al principio la musica de los tambores metalicos y flautines hacia imposble disfrutar de la velada. Solo recomendable para rellenar huecos muertos, ya que se encontraba realmente cerca del albergue.
Tras la opera nos pusimos a descansar en un patio de estilo chino que tiene el albergue a disposicion de sus clientes. y entre charlas y cambios de impresiones acabamos nuestro primer dia en China.